Era una vez un señor que se acababa de comprar unos

Era una vez un señor que se acababa de comprar unos zapatos nuevos, pero cuando los compró no se los puso y se fue a casa caminando, durante el camino se tropieza y se destroza la uña de su pie, sangrando aparatosamente y asustado comenta entre si:

¡Imagínense si me hubiera puesto mis zapatos nuevos!

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