Ring, ring, suena el teléfono a las cuatro de la mañana, al descolgar se oye una voz que pregunta: Aló, aló, ¿La familia Silva? Una voz dormilona contesta: ¡No tarado, la familia duerme!

Una vez un hombre llama a una casa y coge el teléfono el sereno (el guardián) y el hombre le pregunta: ¿Y mi esposa? Y el sereno responde: En su cuarto. Luego el hombre dice: ¿Con quién? Con un hombre, le responde el sereno. ¡Diantre! ¡Mátela! Dice el hombre. No, no, yo no puedo hacer […]

Habiendo marcado equivocadamente un número telefónico, al comunicarse por larga distancia, una señora pregunta en tono angustiado. ¿Ya llegó Julio allí? Una voz profunda respondió: No señora, no sé de que parte del mundo llama usted, pero aquí todavía estamos en abril.