El niño a su papá: ¡Papá, papá, vinieron a preguntar si aquí vendían un burro! ¿Y qué les dijiste, hijo? Que no estabas.

Llega una niña a su casa y le dice a su mama: ¡Mamá, mamá, un niño me dio 50 centavos por bajarle su globo de un árbol! y la mamá le dice: Niña tonta, no ves que lo quería era mirarte los calzones. El segundo día pasó lo mismo. Al tercer día llega la niña […]

Una pareja tenía dos niños pequeños, de 8 y 10 años de edad, quienes eran extremadamente traviesos. Siempre estaban metiéndose en problemas y sus padres sabían que si alguna travesura ocurría en su pueblo sus hijos estaban seguramente involucrados. La mamá de los niños escuchó que el sacerdote del pueblo había tenido mucho éxito disciplinando […]

Estaban dos niños cada uno con un trompo y uno le dice al otro: A ver, baila el trompo. Y el otro le contesta: No sabo. El otro le dice: No se dice «no sabo» se dice «no sepo». En ese momento una señora estaba escuchando la conversación de los niños y les dice: No […]

Llega un niño muy contento a su casa y le dice a su papá: ¡Papá, papá, engañé al chofer del bus! El papá le responde muy emocionado por la trampa de su hijo y le pregunta: ¿Cómo, hijo? El muchacho le responde: Le pagué y no me subí.

La maestra dice: A ver niños, si yo digo «Estoy buscando marido», ¿En qué tiempo estoy hablando? Se para Jaimito y le dice: Tiempo perdido, maestra.

En una clase mixta, llega la profesora y pregunta: Juanito, ¿Qué quieres ser cuando grande? ¡Quiero ser doctor señorita! Muy bien Juanito, ¿Y tú Alejandro? ¡Quiero ser fontanero! Muy bien Alejandro! ¿Y tú clara? Yo quiero ser mamá profesora. ¡Que fantástico, ¿Y tú Jaimito? ¡Yo, yo quiero ayudar a Clara a ser mamá!

Este era un niño de 5 años que estaba con su mamá en la parada del autobús y le dice la mamá al niño: Cuando nos subamos al autobús le dices al conductor que tienes 4 años, para que no te cobre pasaje. Entonces se suben al autobús y le dice el conductor al niño: […]

Pepito llega a su casa y le dice a su mamá: Mami, aquí está mi boleta de calificaciones. La mamá la toma, la observa y dice: ¿Quuueeee? ¡Estas calificaciones merecen una golpiza! El niño le contesta: ¿Verdad que sí mamá? ¡Vamos, yo sé dónde vive la maestra!